Situado en Alhambra del Golf Fase IV, una exclusiva urbanización privada en el corazón de Guadalmina Baja, este magnífico ático dúplex representa una oportunidad única para disfrutar de un estilo de vida donde el lujo, la tranquilidad y la cercanía al mar conviven en perfecta armonía.
Con una superficie total de 333 m², distribuidos en 203 m² construidos y más de 130 m² de terrazas, esta residencia ha sido diseñada para quienes valoran la amplitud, la privacidad y una conexión permanente con el entorno exterior.. Su orientación suroeste permite disfrutar de una extraordinaria luminosidad durante todo el día y de inolvidables atardeceres mediterráneos.
El elegante salón-comedor se abre hacia una amplia terraza principal, creando una continuidad natural entre el interior y el exterior. La cocina, completamente equipada y con lavadero independiente, combina funcionalidad y diseño para el día a día.
La zona de descanso alberga tres amplios dormitorios y tres baños, destacando la suite principal por su amplitud, privacidad y confort. Los grandes armarios empotrados ofrecen una excelente capacidad de almacenamiento, mientras que la calidad constructiva queda reflejada en detalles como la calefacción por suelo radiante independiente en todas las estancias, climatización frío/calor y cerramientos con doble acristalamiento.
Sin duda, uno de los grandes protagonistas de esta propiedad es su extraordinaria tercera planta, un espectacular solárium privado con una superficie equivalente a la de la vivienda. Un auténtico oasis elevado concebido para disfrutar del clima privilegiado de Marbella durante todo el año, con zona de barbacoa, espacios de descanso y unas impresionantes vistas panorámicas de 360 grados que abarcan jardines, campos de golf y el entorno natural que caracteriza Guadalmina Baja.
La propiedad incluye además dos amplias plazas de garaje y dos trasteros, aportando un valor añadido poco habitual incluso dentro del segmento residencial de lujo.
Alhambra del Golf Fase IV es una cuidada comunidad cerrada rodeada de exuberantes jardines tropicales, una magnífica piscina comunitaria y un entorno de absoluta tranquilidad y seguridad, ideal tanto como residencia habitual como segunda vivienda.
Su privilegiada ubicación permite acceder en pocos minutos a las playas de Guadalmina, algunos de los mejores campos de golf de Europa, prestigiosos colegios internacionales, restaurantes de alta gastronomía, Puerto Banús y todos los servicios necesarios para disfrutar de una calidad de vida excepcional.
Una inversión que trasciende el tiempo
Las propiedades de estas características, en una ubicación tan consolidada y demandada como Guadalmina Baja, representan un activo inmobiliario con un sólido potencial de revalorización. La combinación de amplitud, exclusividad, espacios exteriores únicos y una ubicación privilegiada convierte este ático tríplex en una oportunidad excepcional tanto para residencia permanente como para inversión patrimonial.
Una vivienda concebida para quienes entienden que el verdadero lujo no se mide únicamente en metros cuadrados, sino en la calidad de vida que es capaz de ofrecer.
Guadalmina baja se separa de la zona comercial de Guadalmina Alta por la carretera A7, y del municipio de Estepona por el Rio Guadalmina.
En sus orígenes, Guadalmina Baja era una plantación de caña de azúcar, hasta que Norberto Goizueta reconoció el potencial turístico de la zona, y desarrollo no solo el campo de Golf, si no también el hotel Guadalmina, a fines de los 50 y principios de los 60, que aún conserva su prestigio debido a su proximidad a la playa y a su hermosa vista a los campos de golf que lo rodean.
Las aéreas de alrededor del hotel fueron parceladas para la construcción de villas de lujo, demandadas en gran parte por los madrileños que venían a Marbella en búsqueda de tranquilidad, privacidad y cercanía tanto al mar como a las zonas comerciales. Algunas aras, como bóvedas romanas del siglo 3, han sido protegidas del desarrollo urbano, para preservar y asegurar un entorno único apto para el disfrute del ciudadano.
Guadalmina Baja cuenta con su propia iglesia, la Capilla de la Inmaculada, que alberga a estudiantes internacionales de distintas instituciones, tales como el Colegio Español, el San Jose, etc.
