Una propiedad con potencial para crear valor en el corazón de San Pedro
Presentamos una interesante oportunidad de inversión en una ubicación privilegiada, a escasos metros de la avenida principal y de la emblemática Plaza de la Iglesia, en pleno corazón de San Pedro de Alcántara.
Esta tradicional casa mata cuenta actualmente con tres dormitorios, dos baños, cocina, un amplio salón con chimenea y una agradable terraza solárium, ofreciendo una excelente base para un proyecto de renovación y transformación.
Por su distribución y ubicación, la propiedad presenta un interesante potencial de redistribución, con la posibilidad de estudiar la creación de hasta tres apartamentos independientes, siempre sujeto a la normativa urbanística aplicable y a la obtención de las correspondientes licencias y autorizaciones.
Su ubicación céntrica, junto con la versatilidad del inmueble, convierte esta propiedad en una atractiva opción para inversores que busquen desarrollar un proyecto de reforma con potencial para generar varias unidades residenciales en una de las zonas más consolidadas y demandadas de San Pedro.
Una oportunidad poco habitual para adquirir una propiedad con un importante potencial de transformación, rodeada de comercios, restaurantes, servicios y todas las comodidades del centro de San Pedro.
La posible transformación en apartamentos independientes queda sujeta a la confirmación de la viabilidad urbanística del proyecto y a la obtención de todas las licencias y autorizaciones necesarias.
San Pedro Alcántara se encuentra situado en la Vega de San Pedro Alcántara, en una amplia franja costera delimitada por un semicírculo de quebradas sierras que la rodean. Al este la Sierra Blanca de Marbella, con su máxima cota el pico del Lastonar (1270 m). Algo más al norte la Sierra Real o Real del Duque; La Sierra Palmitera tras la cual se asoman los picachos de la Sierra de Las Nieves y Tolox. Al oeste Monte Mayor, y por último cerrando la línea montañosa Sierra Bermeja.
Discurren por las laderas y pies de estas montañas tres ríos: Guadalmina, Guadaiza y Guadalmansa, y varios arroyos que salvan un gran desnivel en pocos kilómetros.
El límite sur lo constituye la propia costa del Sol, que consiste en una sucesión de playas, comenzando desde Puerto Banús, San Pedro Alcántara y por último la de Guadalmina. Todas estas playas están perfectamente cuidadas, habiendo sido la de San Pedro Alcántara-Guadalmina (4900 m), con su nuevo paseo marítimo ajardinado, galardonada con Bandera Azul desde el año 1993.
